Andrea Fraser responde a Ángela Molina en la entrevista que le hace en Babelia (1275): «Una de las lecciones más importantes que aprendí de los críticos institucionales más tempranos es que resultaba una falacia idealista esperar que de una obra se pudiera esperar un potencial crítico permanente».
Pienso inmediatamente en todas las veces en las que
últimamente me han dicho que los agentes de las políticas realmente nuevas se
convertirán, con los años, en iguales a los viejos. Lo que me estás diciendo,
respondo, es que todavía no lo son.
Por eso pienso acompañarlos en su emocionante recorrido hasta que se igualen.
Será entonces cuando me detenga y me aparte, para esperar a los nuevos
salvajes. De momento, la belleza de su recorrido me compensa.